LEY ANTIINMIGRANTE SB-1070: UNA AFRENTA A LOS DERECHOS HUMANOS
Ley Antiinmigrante sb-1070: Una Afrenta a los Derechos Humanos
Querido diari@:
La ley antiinmigrante SB-1070 aprobada por los diputados de Arizona y ratificada por su gobernadora, nos ha movido el tapete a todos. En el Congreso aprobamos un punto de acuerdo por unanimidad, en el que solicitamos al gobierno federal la protesta diplomática a través de la Secretaria de Relaciones Exteriores, y a través del diálogo y los mecanismos bilaterales y multilaterales que sean necesarios defender los derechos e integridad de los migrantes mexicanos que puedan ser afectados por esa legislación.
He leído las declaraciones de los gobernadores fronterizos de Sonora y Baja California, en el mismo sentido; y sobre todo una gran inquietud por parte de muchos liderazgos y ciudadanos.
En el caso de los sonorenses, me parece que nos duele más todavía: Arizona y Sonora somos estados hermanos; nos une el mismo desierto, la misma vegetación, un pasado común. Los sonorenses, de todos los niveles económicos, acostumbramos visitar Arizona (generalmente a comprar), ellos los de Arizona, visitan nuestras playas de manera frecuente. El intercambio económico y diplomático se realiza de manera natural y permanente, a través de la Comisión Sonora-Arizona que coordina los esfuerzos entre los gobernadores, o las ciudades hermanas que promueven la amistad y la solidaridad (Hermosillo-Phoenix; Cajeme-Tucson). Algunos intercambios educativos promueven jóvenes estudiando de un lado y de otro.
La frontera de Arizona y Sonora se ha convertido en una de las principales puertas para la migración latina a los Estados Unidos. Muchos se quedan en Arizona para trabajar en la agricultura, muchos otros solo van de paso y buscan su futuro en otros lugares de Estados Unidos. Lo cierto es que desde hace algunos años vimos otras decisiones legislativas que endurecían las medidas contra los migrantes, pero ésta, la de permitir que prácticamente cualquier policía asuma las facultades de Migración, es detonar el racismo y la discriminación hacia el mexicano y latino, latente en muchos norteamericanos.
Arizona está poniendo en riesgo las libertades ganadas internacionalmente, el respeto a los derechos humanos, y los tratados que México ha firmado con ese país donde se incluye el tema de migración. También se que lo ideal sería que ningún mexicano tuviera que salir de nuestro país a buscar futuro en otro, lo cierto es que sucede, y somos responsables de nuestros mexicanos dentro y fuera de nuestro país. Y quizá quienes menos migramos a Arizona somos los sonorenses. Por eso nos afecta más, hoy vemos que aún con todo lo construido y avanzado no se nos ve igual.
La declaración del alcalde de Phoenix, Phil Gordon, me recuerda una plática que tuve con él hace unos años, entonces, como ahora, se oponía a este tipo de leyes, antes como ahora, lo señalo públicamente, y desde la visión de quien gobierna un municipio tan importante económicamente, me dijo “los más afectados seremos nosotros mismos, se afectara el comercio, las empresas, las relaciones”.
Pero hay un sentimiento que cada vez más se acrecienta en esa frontera. Un sentimiento que se traduce en leyes, leyes que imponen temor, el temor de ver pulsar ese botón del odio irracional que provocan los que se creen distintos a nosotros.
Debemos hacer cuanto sea necesario para evitar la entrada en vigor de la ley. Nos quedan menos de 90 días: la postura de nuestro gobierno debe ser fuerte, clara, contundente. Relaciones Exteriores tendrá que presionar a un gobierno de los Estados Unidos que precisamente, ofreció en campaña, todo lo contrario en el tema de Migración. ¿Cuántos latinos ciudadanos de los Estados Unidos votaron por Barack Obama?
LAS REFORMAS QUE LE URGEN A MEXICO
19 de marzo de 2010 Las Reformas que le Urgen a Mexico
Querido diari@:
Las últimas semanas han sido difíciles en la Cámara de Diputados: seguro te has enterado por los medios de comunicación. Es normal los debates, eso no debe preocuparnos, y existen anécdotas de situaciones álgidas e incluso violentas, no sólo en nuestro país, en otras legislaturas, también en países que consideramos más avanzados democráticamente. Lo realmente difícil es que este país necesita y merece de coincidencias para sacar adelante reformas estructurales, es decir que vayan al fondo para transformar la vida política, social y económica de todos los ciudadanos.
Este año, el 2010, es un año que nos enfrenta a los partidos políticos electoralmente, 12 estados elegirán nuevo gobierno estatal, tres más renovaran ayuntamientos y congresos. Los partidos han decidido sus alianzas, y esas alianzas nos han enfrentado al interior de la Cámara de Diputados.
El PAN decidió aliarse en algunos estados con el PRD y con otros partidos, ya te lo comenté, y eso generó un enojo desmedido por parte del PRI que posteriormente se entendió en el marco del acuerdo firmado por los dirigentes del PRI y del PAN (historia que no tiene caso volver a retomar).
En los congresos se vive el pulso político, por lo que no es difícil entender que las decisiones electorales que tomen los partidos políticos afecte el trabajo legislativo. Negarlo es ridículo, se observa en las sesiones, en las reuniones de las comisiones…vaya se siente hasta en el aire. Pero esa no es una explicación válida para los mexicanos que nos observan, que esperan un desempeño digno, resultados claros. Discutir es lógico, buscar consensos es nuestra responsabilidad.
En este momento hay dos reformas estructurales a discusión; una en el Senado, la Reforma Política, propuesta que envió desde el fin de año pasado el ejecutivo federal, esa reforma propone reducir el número de diputados y senadores, dar más poder a los ciudadanos dando curso a sus propias iniciativas (hoy sólo los diputados y el ejecutivo federal tenemos ese derecho), abrir el registro a candidaturas independientes, y darle la facultad de juzgar el desempeño de sus autoridades locales y legislativas, a través del refrendo o no, es decir la posibilidad de reelección inmediata. La posibilidad de la iniciativa preferente al ejecutivo federal, es decir que forzosamente se tengan que discutir y dictaminar hasta dos iniciativas presentadas por el Presidente de la República.
En la Cámara de Diputados, el grupo parlamentario del PAN acaba de presentar la iniciativa de Reforma Laboral, que a su vez pretende modernizar el marco jurídico del sector para facilitar el acceso al mercado de trabajo, propiciar una mayor competitividad de la economía del país. Una reforma que refleje el trabajo de las mujeres, impulse las oportunidades en los jóvenes y reconozca el activo laboral de las personas con discapacidad.
El PAN no tiene mayoría en la cámara de diputados, pero eso no nos exime de señalar, puntualizar, insistir en lograr los acuerdos que se requieren para que México se convierta en un país más moderno, en donde la clase media se convierta en la mayoría, que sean mucho más los mexicanos que puedan decidir su futuro, que ese futuro sea promisorio para las nuevas generaciones, los jóvenes que van saliendo de las universidades, los que hoy entran a la primaria. Los otros partidos, sobre todo el PRI, tendrá que decidir, si acepta el reto de ser hoy una oposición responsable o seguir en el camino de denostar, ignorar el reclamo ciudadano, impedir los avances legislativos en una apuesta perversa por intentar regresar al gobierno federal en el 2012, a costa de lo que sea, así sea el país mismo.
El PRI puede juzgar el desempeño del gobierno federal; puede hablar bien o mal. Pero al mirarse en un espejo deberá… ¿Cómo está asumiendo su responsabilidad opositora en el Congreso? Eso lo observan también todos los ciudadanos.
LA LUCHA DE LAS MUJERES
8 de diciembre de 2009 La lucha de las Mujeres
Mi querido amig@:
La semana pasada en la televisión me tocó el final de una película, perdón pero no supe ni el nombre; trataba sobre las norteamericanas sufragistas en los años veintes del siglo pasado. En la historia de la película, se caracterizaba a las mujeres que defendían su derecho a votar: y en la narración, con toda arbitrariedad fueron encarceladas por manifestarse en la vía pública y como consecuencia decidieron iniciar una huelga de hambre dentro de la cárcel, ahí las obligaban a comer a través de procedimientos que parecía que en cualquier momento las electrocutarían, como lo hacen con los condenados a la pena de muerte. Pero fue tal la fuerza de su movimiento que lograron despertar a la opinión pública y con ello la conciencia del ¿por qué no?.
El final de la historia ya lo conocemos, las mujeres lograron lo que se propusieron, por ellas y sus hijas, el derecho a votar y ser votadas. En México sucedió en 1953. Eran tiempos de grandes cambios, de planteamientos ideológicos que abogaban por la libertad, por el respeto, por la tolerancia, por la igualdad, por el futuro. Y el futuro llegó; nos llegó a nosotras, las que hoy nos dedicamos a la política y que hemos tenido el privilegio de votar desde que llegamos a la mayoría de edad, las que gracias a las “sufragistas” hemos aparecido en boletas electorales y ganado elecciones.
Después de mirar esas escenas, claro es una película que representaba una historia, me han conmovido las flores amarillas que portaban, sus hijos elaborando estrellas, reunidos todos (ellas, sus maridos, sus familias), alrededor de un teléfono esperando el resultado de la votación en el Congreso que las convertiría a ellas y a las siguientes generaciones en ciudadanas. Me han conmovido y me han hecho cuestionarme ¿Qué grandes luchas damos hoy las mujeres?, porque hemos ido avanzando, uno a uno en nuestros derechos, el reconocimiento a la libertad ciudadana, a vivir libres de violencia, a cuidar nuestro cuerpo, nuestra salud; se han creado comisiones para tratar el tema de equidad, institutos que atienden las políticas públicas dirigidas a las mujeres, plasmado en leyes, reformas constitucionales.
Vivimos además hoy en un México democrático. Es momento de que las mujeres que ocupamos espacios públicos agreguemos a los temas propiamente de las mujeres, los temas de la sociedad, los temas que tienen que ver con el futuro. Así como pensaron en nosotr@s hoy debemos pensar en los otros, los que vienen, la siguiente generación.
Los temas sociales con una visión amplia e incluyente en materia social, educación, salud, vivienda, los temas económicos desde la productividad de las mujeres y sus familias hasta lo macroeconómico; lo político, la transparencia en el uso de los recursos públicos y la consolidación de la democracia.
No significa abandonar los temas que sólo las mujeres hemos encabezado, se trata de influir con una visión de mujer en todos los asuntos públicos, esos que tienen que ver con la calidad de vida de las familias y la dignidad de las personas. Se trata de dar con la misma intensidad de antes, las batallas actuales, de luchar por ocupar los espacios, de reivindicar el camino que nos abrieron nuestras antecesores, para que un día alguien se conmueva de nuestros esfuerzos, porque esos esfuerzos han construido un mejor presente y son el camino del futuro que nos sigue.
SOBRE LAS DECISIONES DIFICIL Y LA RESPONSABILIDAD
23 de Noviembre de 2009 Sobre las decisiones difícil y la responsabilidad:
Querido amig@:
Aumentar impuestos no es lo más popular para un político. Cuando llegué al congreso sabía que uno de los primeros temas que tendríamos que discutir para lograr consensos era el paquete económico del Ejecutivo Federal. Y también sabía que no era el mismo momento para el país que habían vivido otros paquetes económicos.
Definitivamente, era claro, el ritual de la discusión iba a tener mayores complicaciones: la crisis mundial afectó a México, la producción del petróleo ( el principal ingreso del gobierno federal) bajó de manera sustancial , sin esperanza de que en el corto plazo, por la situación actual de extracción de yacimientos se pudiera revertir, un boquete de 300 mil millones de pesos para la aplicación de los programas (sociales, de infraestructura, de seguridad); por el lado político, los votos mayoritarios estaban de lado de la oposición al gobierno federal.
Todos sabemos qué sucedió y qué hizo cada Grupo parlamentario con sus votos en el Congreso de la Unión. Yo soy diputada por el PAN, voté a favor de los acuerdos logrados en la Comisión de Hacienda. Y sí, aprobé el aumento del IVA, aunque pienso que hubiera sido mucho mejor aumentar la base tributaria a través de un impuesto general como el del 2%, que fue la propuesta inicial de la Secretaría de Hacienda.
Hay que reconocer, que un acuerdo es eso, se cede para llegar a lo mejor posible. Que hace falta una reforma fiscal de fondo, nadie lo puede dudar, que se necesita ver al país de largo plazo, nadie lo cuestiona, que se necesita sustituir el ingreso del petróleo por otros ingresos ya nos quedó claro a todos. Y la lección de siempre, México necesita acuerdos más allá de las coyunturas para poder pensar con claridad el México de los siguientes años, no de un año en específico (como fue el caso de la ley de ingresos pensada sólo para el 2010) sino, permíteme insistir, de los siguientes años.
Y luego vino el presupuesto de egresos. Ya tenemos el dinero, ahora cómo lo gastamos. Programas federales contra programas estatales. El federalismo y descentralización en la mesa, sin tocarlos de fondo realmente. Porque México es un país federalista nos lo dice la constitución, pero en los hechos se ha actuado de manera centralista. ¿Hemos cambiado el discurso hoy los panistas porque estamos en el gobierno federal? No, lo que sucede es que hablar de federalismo implica claridad en las atribuciones de la Federación, el Estado y el Municipio, los recursos que se cuentan para esas funciones, y la evaluación y transparencia del recurso que es de todos los mexicanos.
En el caso federal, el avance del tema de transparencia es notable, no así en los estados.
Tanto en el tema de la recaudación como en las reglas de transparencia los estados y los municipios se han quedado rezagados: de ingresos por predial (el impuesto más importante que cobran los municipios) sólo se ingresa el .2% del PIB, y la mayoría de los estados y municipios tienen una dependencia del presupuesto federal arriba del 95%.
Hablar hoy de descentralizar o federalizar sin resolver esos dos temas, recaudaciones propias y especificas de los otros órdenes de gobierno, y transparencia del recurso público y de la aplicación de los programas, significaría, casi de manera inmediata, centralización del poder (político y económico) por los gobernadores, en demérito de la federación, de los municipios y de México en general.
A México necesitamos pensarlo con mayor grandeza, y para eso tenemos que esforzarnos en ser más grandes los políticos. Grandes en nuestra visión. Levantar la cabeza y mirar más lejos y más alto. Las discusiones sobre los paquetes económicos seguirán siendo más o menos las mismas, mientras le echemos la culpa de todo al gobierno (gobierne quien gobierne) y no asumamos la responsabilidad que le toca al poder legislativo.
Te digo lo que pienso, ya sabía que esta parte era la más difícil de ser diputada. Espero que no se nos olvide con las vacaciones de diciembre…
PD: Yo no se quien te dijo que los diputados no hacían nada, en eso también tengo otra opinión…pero lo dejamos para la siguiente.
EL FEDERALISMO
10 de Noviembre 2009 El Federalismo:
Querido amig@:
El pacto federalista implica una corresponsabilidad de los distintos órdenes de gobierno; reconoce la necesidad de los equilibrios, la unidad como nación en la heterogeneidad de las regiones que componen nuestro territorio, y la diversidad social- cultural-económica de los mexicanos.
Tiene que ver con la distribución de la autoridad, funciones y responsabilidades; de recursos económicos, atribuciones hacendarias y fiscales. Promueve la fuerza y autonomía de los municipios. ¿Qué toca a cada orden de gobierno y con qué recursos materiales cuenta para lograrlo? ¿Cómo lograr un crecimiento sostenido de abajo hacia arriba? ¿Cómo tener comunidades prósperas para tener mejores niveles de vida para nuestra población?
En las últimas décadas hemos avanzado en la materia, cambios constitucionales, acuerdos de descentralización en materia de salud y educación; creación de “ramos” para el gasto federalizado, como el ramo 33 (recursos etiquetados para los municipios, que representan aproximadamente el 25% del gasto federal programable); incremento en la designación de recursos para los estados.
Cada inicio de legislatura, cada vez que inicia la discusión del paquete económico (ley de ingresos y presupuesto de egresos de la federación), el tema se retoma: los gobernadores insisten en la descentralización, arguyen duplicidad de funciones, señalan abusos en los programas sociales con fines electorales por parte de la federación; y a lo lejos, muy lejos por cierto, se escucha la voz de los alcaldes solicitando más recursos para las obras que diariamente demandan sus gobernados al ser el orden de gobierno más cercano a la comunidad , solicitando, además, que los recursos queden “etiquetados” para que no le sean negados por sus gobernadores o distribuidos a discrecionalidad y conveniencia.
El tema tiene tal importancia, que existe la Comisión del Fortalecimiento al Federalismo, tanto en el Senado como en la Cámara de Diputados; mientras que los gobernadores agrupados en la Conago y los presidentes municipales en diversas asociaciones abogan porque el proceso del pacto federal siga avanzando. En muchas ocasiones la visión surge de las posiciones que han ocupado los actores políticos.
Lo cierto es que los mexicanos decidimos ser un país federalista desde la Constitución de 1857, y posteriormente quedó plasmado en la Constitución de 1917 que nos rige actualmente; pero la tentación centralista del control político ha estado presente a lo largo de los ya casi doscientos años de vida independientemente de nuestro país. Por eso; el riesgo es que la discusión lejos de fortalecer un esquema federal-municipalista, se convierte en centralizaciones estatales y controles políticos regionales.
El riesgo no debe detenernos; por encima de cualquier temor debe estar el bienestar de los ciudadanos:
1.- Al derecho de los estados y municipios de contar con mayores recursos para llevar a cabo sus funciones les debe corresponder una mayor responsabilidad recaudatoria. La eficiencia en las recaudaciones propias como es el caso del predial, permitiría más recursos para obras y programas sociales y una menor dependencia del gobierno federal; en México la recaudación del predial representa sólo el .4% del PIB (cuando en otros países representa el 2%) y del total de los ingresos federales participables, el 38% se destina a las entidades federativas y municipios.
2.- De igual forma la transparencia y vigilancia en el ejercicio de los recursos públicos por parte de los gobiernos estatales y municipales, debe tener la misma claridad que hoy la tiene el recurso que se aplica por parte del gobierno federal. La discrecionalidad en el ejercicio del recurso debería ser asunto del pasado; la conveniencia y, en ocasiones, hasta el chantaje de los gobernadores en el reparto de los recursos municipales, nos recuerda la época (nada lejana) en la que los presidentes municipales parecían empleados de los gobiernos estatales.
Los ciudadanos demandan confiar en sus políticos, y la confianza se gana con cuentas claras. La confianza a su vez genera legitimidad para sus gobiernos y certidumbre para sus cuidadanos.
3.- Si la apuesta es avanzar en el fortalecimiento al federalismo y al municipalismo, tendremos que discutir muy pronto el tema de la reelección municipal. Para que el crecimiento se logre de abajo hacia arriba, se requiere de visiones de largo plazo, 3 años son muy pocos para consolidar buenos gobiernos. La decisión y calificación de los aproximadamente 2,440 ayuntamientos, cada 3 años, lo debería hacer el ciudadano con su voto.
Y al final de cada propuesta, de cada debate y de cada discusión, nos deberíamos preguntar ¿Esto en qué le beneficia a cada mexicano en su vida cotidiana?
JUANITO
17 de octubre 2009 Juanito:
Querido amig@:
Y Juanito (que no se llama Juanito) siempre sí renunció a la delegación por la cual compitió en la elección pasada. La manifestación de los ciudadanos el 5 de julio le dio el triunfo a él y a su partido (el Partido del Trabajo), pero había hecho un trato, un trato público además, lo vimos por televisión, en el que si ganaba le dejaba la estafeta libre al Jefe de la ciudad de México para que a su vez nombrara a una candidata del PRD, del grupo de López Obrador, a quien el Tribunal Federal Electoral le quitó la candidatura para dársela a otra de sus compañeras.
Yo no sé hasta donde el electorado entendió lo que hizo con su voto, si de verdad votó por Juanito con su cinta tricolor en la cabeza, porque le cayó bien, porque lo vio tocar puertas, recibió un volante, o si lo hizo siguiendo la instrucción del Sr. López; lo cierto es que el proceso electoral dio un resultado válido institucionalmente, pero ahora parece que algunos han encontrado las formas de burlar a las instituciones y a las leyes electorales. Peor todavía, burlar la voluntad ciudadanas expresada en las urnas.
En la Cámara de Diputados algunos las llamaron Juanitas; y duele, a mi me dolió, porque se trata de mujeres que fueron registradas por sus partidos en las listas de candidatas a diputadas federales plurinominales, cumpliendo con la ley que establecía (por primera vez) el 50 por ciento de candidaturas de cada género. Hombre-mujer-hombre, o Mujer-hombre-mujer. Y en el registro todos los partidos cumplieron. Sólo que después de la toma de protesta, en la primera sesión, llegaron las cartas renuncias de algunas mujeres, para que en su lugar, se presentaran sus suplentes (hombres por supuesto).
Seguro te enteraste que aquella primera reunión se convirtió en una serie de pronunciamientos en contra de ese acto. Discusión, lo digo abiertamente, que iniciaron las diputadas del PAN porque, para fortuna nuestra y congruencia de nuestro partido, no estábamos en las listas de solicitudes. Finalmente no fueron aceptadas las renuncias por el Pleno del Congreso, pero habrá que ver lo que sigue en los siguientes días porque al cumplirse un plazo determinado de no presentarse es llamado el suplente.
Y entonces una diputada del PRI, por lo bajo, le dijo a una diputada del PAN, “pero no les digan Juanitas”.
Es que decir Juanito o Juanita, nos remite a un nuevo personaje, para demérito del ejercicio político,”dícese de aquella persona, hombre o mujer, que es utilizado en una campaña electoral (con su consentimiento) para sacarle la vuelta al avance democrático de nuestro país”.
No es un tema menor. Cualquier burla a la democracia nos debería doler.
D: Perdón por aquellas personas que fueron bautizados con el nombre de Juan o Juana. No tiene nada que ver con ellos y ellas.
SER DIPUTADA
14 de septiembre de 2009 Ser diputada
Querido amig@:
Mi hija de diecinueve años, cuando le comenté que me proponían ser diputada federal, lo primero que me dijo fue que no lo aceptara, lo dijo con tal naturalidad “mamá por favor los diputados federales están muy desacreditados, son los políticos más mal vistos”. Y sí, las encuestas de evaluación, dice que estamos en el penúltimo lugar de la calificación, las personas no entienden que hacen los diputados, cuestionan que los ingresos no tienen nada que ver con los esfuerzos, y que además tienen muchos privilegios.
Por eso, en la primera reunión que tuvimos el grupo parlamentario del PAN, nuestra coordinadora, la Dip. Josefina Vasquez Mota, lo primero que propuso fue entrarle al tema de la austeridad. Claro, imagínate, estamos atravesando por una crisis mundial, luego bajó el precio del petróleo, además, estamos produciendo menos petróleo, y tenemos que decidir el paquete económico para el próximo año. A dar el ejemplo y darlo de verdad, porque eso es lo más preocupante: la falta de credibilidad a las acciones que proponen los políticos.
En el grupo aceptamos reducirnos los ingresos un diez por ciento, bajar los gastos en viáticos y viajes al extranjero en un cincuenta por ciento; dentro del país adquirir los boletos más económicos, y dejar a un lado los gastos suntuosos. Es la misma política que expresó el Presidente Calderón cuando nos envió el paquete económico. Primero la austeridad en el gobierno federal, bajar el gasto de la alta burocracia, blindar los programas sociales en materia de educación, salud y alimentación, reformas en materia económica, y lo que se ha destacado más, el tema tributario. Si te interesa que te mande esta información para que la análisis, la tendrás a la brevedad, me gustaría conocer tu opinión.
A casi doscientos años de la independencia y cien de la revolución mexicana, seguramente los mexicanos estaremos reflexionando sobre el país que somos, y lo que estamos construyendo para las siguientes generaciones.
Hemos cambiado mucho, el tema de la democracia es un tema real en el que ya avanzamos, la alternancia en los gobiernos, las instituciones electorales, leyes que son el sustento de la participación ciudadana. También sabemos que cada día hay que construir más futuro: necesitamos, como lo han expresado muchas voces, una reforma política que baje el número de diputados y senadores, la reelección municipal y legislativa, que garantice que los mexicanos premien o castiguen a sus autoridades.
Pero lo cierto es que estos años deben ser definitivos en el México moderno que queremos. Moderno, reconociéndonos en un mundo competitivo, tecnológico y global; justo y equitativo, que reconozca las diferencias sociales de los distintos grupos y personas de nuestra sociedad, esa heterogeneidad del sur, del norte, de las zonas rurales, de las zonas indígenas, de las ciudades. Lograr eso requiere de reformas estructurales, en materia laboral, de competitividad, energía.
Ya somos un país democrático, dicen los jóvenes que no vivieron el autoritarismo de hace unos años, pero ahora qué sigue, ¿Qué sigue para nosotros? Mi compromiso contigo, lo refrendo hoy; es el mismo que asumí cuando decidí participar en Acción Nacional, trabajar mucho por nuestro país, dignificar el oficio político, estar cerca de los ciudadanos. Cada día que me levante sé que será un día que no se volverá a repetir. Y haré lo necesario para que ese día haya valido la pena.







